martes, 29 de julio de 2008

UN MASSASO AL PODER POLITICO por David A. Navarro

Luego del sacudón que recibió el kirchnerismo tras el revés en el Congreso por las retenciones móviles, cierra el capítulo de una nueva etapa que tuvo muchas idas y vueltas, encrucijadas, forcejeos por intereses económicos y disputas políticas que dejaron una amarga sensación de egoísmo. Como era de suponer otros personajes contaran una nueva historia que, seguramente y con entusiasmo, el pueblo argentino fortalecido por la batalla ganada en democracia, querrá escuchar.

Un joven catalogado como "brillante” será el protagonista principal de esta historia y asumirá la difícil tarea de ser el flamante Jefe de Gabinete argentino. Como sabemos desde su ingreso al gobierno, el vínculo directo que mantuvieron los socialistas siempre fue Alberto Fernández. De esta manera la asunción de Sergio Massa fue clave para la continuidad de la alianza con esta fracción del Partido Socialista.

Más allá de estos movimientos políticos previsibles, la posibilidad de que Massa asuma la nueva función era cantada. Desde que Cristina ganó las elecciones y empezó a diagramar lo que sería su futuro gabinete, el ex Intendente de Tigre sonaba fuerte para el cargo, pero prefirió asumir la intendencia del municipio bonaerense.

Además, cuenta con el respaldo que le dejó su positivo paso por el Anses en 2002, sumado al carisma que supo adoptar al ser la cara visible de varios anuncios de aumentos de jubilaciones y posteriormente también pudo festejar en marzo de 2007 la aprobación de la reforma jubilatoria que permitió la opción entre el sistema de capitalización privado y el estatal de reparto.

Pero no fue todo tan positivo para el joven maravilla porque su gestión dejó algunas dudas principalmente por el manejo de los descuentos por código a los jubilados, en lo que fue un notorio crecimiento del negocio de los préstamos a la clase pasiva donde actúan tanto bancos como mutuales vinculadas a entidades financieras y a sindicatos, sin olvidarnos de los conflictivos juicios provisionales y sentencias, que implicaron miles de millones de pesos a cargo del Tesoro, puesto que la estrategia oficial fue siempre aumentar la jubilación mínima y postergar al resto de los jubilados.

De esta pequeña radiografía solo queda esperar que el nuevo jefe al mando del gabinete nacional saque lo mejor de sus anteriores gestiones, sin embargo algo dentro mió me dice que el cuento del títere y el titiritero se podrá leer al dar vuelta la página. Un joven brillante, eficaz y carismático como lo fue Losteau, ¿Sabrá hacerle frente al monstruo de la presión política? ¿Podrá descubrir la fórmula para solucionar los conflictos que aquejan al país y construir una Argentina mejor bajo la tutela de la presidenta? Preguntas que se revelarán al final de este cuento de hadas.

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