domingo, 31 de agosto de 2008

VOLVIENDO A CASA por Ezequiel F. Sarfati

Es extraño, prender la tele y no ver o escuchar los relatos del periodista Gonzalo Bonadeo, quien dio cátedra sobre numerosos y variados deportes y atletas desconocidos por muchos de nosotros. Los Juegos Olímpicos finalizaron el 24 de Agosto, pero lamentablemente el saldo logrado por nuestros deportistas no fue el mejor, aunque para algunos sí era el esperado; sólo se conquistaron seis medallas. No obstante, culpar a aquellos jóvenes que viajaron con el sueño de colgarse una medalla en su cuello por el simple hecho de no conseguirla sería una locura. La mayoría de las disciplinas en las que no se llegó al tan anhelado podio, no recibe el apoyo y dinero necesario del gobierno nacional para solventar a sus atletas.

El Judo nunca fue considerado el deporte por excelencia de los argentinos, ya sea por la falta de una adecuada cobertura periodística o porque habitualmente se pone el acento en aquellas disciplinas que se realizan en equipo, como ser el fútbol, el rugby o el básquet, sin embargo la aparición de la joven y hasta entonces desconocida judoca Paula Paretto, quien alcanzó la tan preciada medalla de bronce, emulando a la lograda en Atenas por la nadadora Georgina Bardach, hizo que los medios de comunicación y algunos ciudadanos de nuestro país la destaquen como una verdadera heroína y estrella local al lograr este valorado y merecido tercer puesto.

Posteriormente ocurrió otro hecho inesperado que conmocionó a los argentinos, Juan Curuchet y Walter Pérez demostraron porque hoy son considerados los mejores ciclistas del mundo al triunfar y conseguir así la primer presea de oro para nuestro país. Por otro lado, cabe destacar lo pronosticado por muchos: sin el mismo revuelo mediático que lograron el ciclismo y el judo, la dupla conformada por Carlos “Camau” Espínola y Santiago Lange alcanzaron el tercer lugar en la competencia de la clase Tornado de Yachting, repitiendo lo conseguido hace cuatro años en Atenas.

Las Leonas se merecen un capítulo aparte, las chicas del hockey femenino sobre césped se instalaron entre los mejores equipos del planeta, detrás de Holanda y China al lograr la medalla de bronce tras vencer al último campeón mundial, Alemania. Estas jóvenes atletas han desarrollado una reputación de tenacidad aún cuando el partido parece perdido, han conseguido una copa del mundo, la medalla de plata en Sydney 2000 y la de bronce en Atenas 2004.

Por su parte, el seleccionado de básquet, comandado por su DT Sergio Hernández y teniendo como principales figuras a dos NBA, Emanuel Ginobili y Luis Scola no pudo repetir lo conseguido en los anteriores JJ.OO. Su derrota en las semifinales frente al Drean Team norteamericano y la lesión que sufrió Ginobili a pocos minutos de comenzado este encuentro, lo condenó a luchar por un tercer puesto, que fue obtenido tras derrotar a Lituania. Estos deportistas nos habían malacostumbrado a verlos disputando finales, pero nadie puede negar el esfuerzo realizado por cada uno de ellos.

En donde sí se logró lo que se fue a buscar fue en el fútbol, disciplina en la que se continúa cosechando éxitos internacionales a nivel juvenil. El resultado alcanzado y la obtención de la medalla de oro no sorprendió a muchos, su entrenador Sergio “Checho” Batista dirigió un equipo que rozó la perfección. Con jugadores como Javier Mascherano, Juan Román Riquelme, Lionel Messi y Sergio “Kun” Agüero que permitieron el lucimiento de la gran promesa nacional Angel Di María, se ganaron todos los partidos disputados en el torneo. Tras la victoria y goleada ante Brasil en la semifinal, sólo restaba vencer al imponente seleccionado nigeriano y repetir la medalla dorada conseguida en Atenas.

Si bien sólo se logró un podio argentino en seis oportunidades, cada uno de ellos fue festejado y celebrado en nuestro país de manera significativa, logrando así la medalla de oro en esfuerzo, valor y sacrificio.

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