El paso del tiempo es terrible para el rostro de una mujer; si, además, se trata de una mujer que vive de su imagen como el caso de las actrices, modelos o cantantes, la necesidad por preservar la eterna juventud puede volverse obsesiva.Para mantenerse siempre bellas y jóvenes, las “famosas”, recurren a distintos métodos como una moderada actividad física, buena alimentación y diversos tratamientos de belleza. No obstante, no siempre deciden que ese es el mejor camino para mantener esplendida su imagen, y recurren al método más directo y más drástico: la cirugía.
Las famosas tienen cuerpos maravillosos, se visten divino, pero aunque la mayoría son bellas, trabajan muy duro para mantener sus cuerpos en forma. Figuras de la música, el cine y la moda como Madonna, Jennifer Aniston o Claudia Schiffer afirman que su rutina está basada en la práctica de yoga, levantamiento de pesas, pilates y distintas variables de las artes marciales.
En base a la alimentación, las “estrellas” intentan comer, diariamente, sano. Asegurando que el desayuno debe ser lo más nutritivo y abundante del día, basan su subsistencia en proteínas, vitaminas y minerales. Ellas recuerdan siempre que un buen desayuno permite empezar el día de la mejor forma.En un ámbito menos saludable aparecen los tratamientos de belleza “artificiales”, conocidos como cirugías estéticas. Melanie Griffith, Jennifer López, Joan Collins o Pamela Anderson (foto) son algunos ejemplos destacados de cómo un retoque ha cambiado su imagen. Un pequeño arreglo en la nariz, los pómulos, los pechos y el colágeno en los labios son los cambios más habituales. El “Botox” es un elemento muy utilizado por las estrellas para eliminar arrugas y adquirir un aspecto más juvenil.
Por lo visto, los personajes famosos gastan, no sólo su dinero, sino también gran parte de su tiempo en cambiar su imagen o intentar mejorarla, por más bella que se vea. Y sí, cuando hablan de apariencia… recordemos que aparentar tiene más letras que ser.



