Muerte de un Viajante relata la vida de una familia típica norteamericana. El gran actor argentino Alfredo Alcón interpreta a Willy Loman, un hombre que ha trabajado como viajante de comercio durante toda su vida con el objetivo de lograr el bienestar económico de su familia, integrada por su mujer Linda (María Onetto) y sus hijos Biff (Diego Peretti) y Happy (Sebastián Pajoni)Willy, que en su juventud fue un exitoso comerciante, admirado por su familia y querido por sus clientes, llegó a los setenta años extenuado por una vida llena de viajes y sin el aprecio que alguna vez sus hijos sintieron por él. No consigue recuperar esa suerte que lo persiguió durante años; pide un aumento de sueldo y acaba siendo despedido. Su vida se está derrumbando, pero en el fondo de su corazón su mayor anhelo es recuperar el cariño de Biff y Happy.
Los hijos de Willy ocupan un rol fundamental en la obra, si bien se destaca la inteligencia de ambos, la suerte no los acompaña, sus vidas están fracasando, son dos mujeriegos empedernidos sin ambiciones ni deseos de prosperar. Happy ocupa un cargo poco importante en una empresa, aunque hace siempre lo posible para magnificar su función allí y Biff, quien alguna vez supo ser el orgullo de la familia por sus grandes dotes como deportista, no consigue asentarse en un empleo y por supuesto no logra cumplir las expectativas de su exigente padre.
Según el gran escritor Arthur Miller (foto), autor de Muerte de un Viajante “la tragedia de Willy Loman está en que dio su vida, o la vendió, para descubrir que la había desperdiciado. Se trata de una historia sobre la violencia en el seno de las familias”Esta versión de Fernando Masllorens y Federico Gonzalez del Pino es dirigida por Rubén Szuchmacher y producida por Pablo Kompel y Adrián Suar.