Hugo Encina tenía 44 años y era chofer de la línea 96 cuando el jueves 24 de julio fue atacado en González Catán por un pasajero que subió al colectivo en estado de ebriedad, éste se enojó porque la máquina expendedora de boletos no le aceptaba las monedas que el introducía en la misma. Por este motivo, el conductor recibió siete puñaladas en cuello, tórax y abdomen, lo que le ocasionó la muerte después de horas de agonía.El agresor, identificado como Julio Ernesto Reyna de 42 años, logró escapar, pero fue detenido horas después en Villa Celina, tras ser reconocido por testigos del hecho.
"Tenemos que lamentar la muerte de un hombre, compañero y buen trabajador. Nadie nos devuelve la vida de Hugo, sólo nos queda el consuelo de que el agresor fue detenido", expresó un compañero de trabajo durante el velatorio de la victima.
Como consecuencia del trágico hecho, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) decidió realizar un paro de transporte .El mismo afectó a toda el área metropolitana y fue llevado a cabo como reclamo de mayores medidas de seguridad para los chóferes de colectivos. Seguramente, éste fue el hecho que colmó el vaso y por eso el titular de la UTA aseguró que "el paro continuaría en forma preventiva ante un pedido de mayor seguridad para los chóferes y usuarios de colectivos y pidió a las autoridades que se autorice la instalación de "cabinas" en las unidades para proteger a los trabajadores”.
Evidentemente las medidas tomadas no fueron suficientes dado que 6 días después del crimen de Encina, un colectivero de la línea 80 fue asaltado en Villa Lugano y mencionó que uno de los ladrones se puso nervioso cuando le hacía luces a la Policía y por ello le pegó un culatazo en la cabeza. Además, admitió que tiene mucho miedo por lo que le pasó. "Ingresaron, me amenazaron y luego fueron al fondo a robarle a los pasajeros. Cuando hacía luces, uno me pegó con la escopeta en la cabeza y perdí el conocimiento. Al despertar había varios patrulleros alrededor", relató Arce Durango Alvarez al dejar el hospital Santojanni.
Después de días trágicos y de años de padecer malas condiciones de transporte, ahora tanto chóferes como pasajeros son invadidos por un mismo temor: viajar en colectivo.
1 comentario:
Cada dia la inseguridad esta peor!!
lo de las cabianas me parece buena idea..
pero no solo hay que fijarse en los colectiveros sino tambien en
los pasajeros...
natii
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